11 marzo, 2015

10/03

Hoy, la luna brilla como siempre y está tan hermosa como nunca. Puedo ver el jardín, a través de la ventana, resplandeciendo bajo al manto de luz plateada que suavemente la luna derrama sobre él. 

 Es la primera noche que sonrío, después de tanto tiempo. Una sonrisa sincera, sin carcajadas histéricas haciéndole compañía, sin gestos exagerados para fingir felicidad. Una sonrisa como aquellas que tú y tus ocurrencias solían hacerme esbozar. 

 Por alguna extraña razón, te siento cerca. Pero aún estás lejos, lo sé. Siento que hemos tomado el mismo camino, siento que... todo esto, es un capricho del destino. 

Hace algunos días pasé de la tristeza y la melancolía a la rabia sin razón. Me dominaba la ira y llegué a gritarle al viento que te hacía feliz verme así. Pero al reaccionar, volví a sumergirme en una depresión inexplicable. 

 Tengo la sensación de que algo maravilloso e importante pasará pronto, algo sobre ti y eso me anima. Mañana compraré flores, tengo la esperanza de obsequiartelas personalmente. Compraré margaritas, sé que son tus preferidas. 

Por ahora, no me queda más remedio que seguir admirando la luna e imaginando que tú puedes verla también, y pensar que aún puedes recordarme con la misma intensidad que yo te recuerdo. 

Hoy, estás ausente como siempre y yo te extraño como nunca.

20 febrero, 2015

Dibujos

Ésto no tiene mucho que ver con el tema acerca del cuál cree el blog, pero como quiero compartir lo que hago, me parece que también cuenta. Anoche estaba algo aburrida y decidí aprender a dibujar (y pintar) en computadora, así que tomé un dibujo que hice con una amiga hace mucho tiempo:


Dibujo original.

Busqué un tutorial en internet de una chica que usa como seudónimo "Este Sorairo" (y que dibuja muy bonito, por cierto). Y comencé a trabajar, así quedó:

Dibujo hecho por mi :)

19 febrero, 2015

18/02.

Últimamente, todo lo que escribo se resume en cartas sin destino. Decidí que sería bueno comenzar a subirlas, y decidí comenzar por una que escribí ayer. Dice así:


    La tierra esta constantemente girando sobre su eje, los días pasan sin que lo note y las noches son eternas. Nunca sé que fecha es, rara vez sé donde estoy. No recuerdo cuando fue la ultima vez que dormí tranquilamente, sin despertarme sobresaltado en la madrugada, sin tener pesadillas. No recuerdo cuando fue la ultima vez que te vi, que te soñé. Pero si recuerdo que desde entonces todo es un caos. 
    Tus largos cabellos negros ondeaban por el viento y te alejabas caminando con esa parsimonia tan característica en ti, dijiste que volverías por mi, que vendrías a buscarme y te espero desde entonces, ¿cuánto ha pasado ya? Mas de un año, quizás dos. No entiendo por qué pensaste que podría estar bien mientras estuviera alejado de ti. No conozco la vida y me ha costado adaptarme a no tener tus consejos e indicaciones, es tan complicado sin ti... y lo peor de todo es que yo he tenido la culpa, yo te he pedido que te fueras. Pero, me arrepiento y a la ves no, he aprendido muchas cosas sin ti, he aprendido que soy humano y que me haces falta para completarme, he aprendido el significado de extrañar. Y es que, cada día extraño mas el brillo de tus ojos al mirarme en el espejo. 

    Tú siempre decías, "todos los caminos conducen a Roma" y sé que hacia allá me dirijo. Si no regresas para encontrarme yo te seguiré hasta Roma, ya te había escrito sobre esto... te reirías de mi si supieras todas las frases tuyas que he adoptado. Te extraño tanto que me aferro a tu recuerdo y te convierto en una extensión de mi corazón. Y pensar que siempre dije que el corazón era un simple órgano encargado de bombear sangre y que todo se alojaba en el cerebro, y ahora, ahora estoy aquí, escribiendo con el corazón cartas que quedaran en el olvido y que tu nunca leerás. Pero me hace feliz escribirte, me hace feliz dedicar mis letras a tu recuerdo y a la nostalgia, me llena de vida atizar la llama de mi memoria y mantener en alto el brillo de tu silueta, ese resplandor que me ciega y me guía, en la oscuridad de mis parpados cerrados, hacia nuestro punto de encuentro, nuestra Roma. 

Desde entonces, tu nombre y tu recuerdo
son sinónimos de melancolía.
Con cariño,

-Aleks.
    El romanticismo nunca fue mi fuerte, siempre fui mas bien seco, mas bien gélido mientras estuviste aquí. Y ahora, mírame, convertido en un poeta que escribe cartas al viento y espera que el tiempo le ayude a inmortalizar el recuerdo de su musa. Porque tu, tu eres mi musa, eres mi inspiración y ahora que no estas, no puedo escribir. No puedo escribir nada mas que a ti y a tu ausencia. Una carta, tras otra, para luego lanzarlas al fuego y sentir como mi alma se desgarra mientras las llamas consumen el dolor y la melancolía que he derramado sobre ellas. Y sin embargo, sigo esperando, sigo escribiendo, te sigo amando...

20 marzo, 2014

Uhmmm...

Últimamente he estado bastante ausente, es una lástima teniendo en cuenta que apenas comienzo con éste pequeño blog.

Han pasado tantas cosas que es difícil resumir todo en palabras. Es decir, incluso las cosas más pequeñas e insignificantes tienen consecuencias tan grandes, tan impresionantes, tan extraordinarias e inesperadas. Lamento mucho no estar llena de inspiración el día de hoy, así que simplemente dejaré unas pequeñas líneas que escribí hace un mes, un regalo de cumpleaños para mi primo favorito, pero shh, no le digan eso porque se emociona ;)


A veces pienso que hay versos que forman parte de una conspiración del Universo. Sí, pienso que conspira para dejarme en suspenso ante la inspiración. Pues llegan a mi, como manipuladas por el viento, suaves palabras que con el tiempo se unen entre sí y forman pequeños fragmentos de algo llamado poesía. Esa dulce poesía que con sutil belleza hace vibrar al corazón y estremecer a la razón.

18 diciembre, 2013

¿Quién inventó los abrazos?


A veces, cuando conversas con tus amigos, surgen temas bastante extraños e interesantes. Una simple pregunta puede generar muchas teorías, y sobre todo, puede terminar en resultados muy divertidos. Hace poco estaba conversando con un nuevo y muy querido amigo, y él me preguntó: ¿Quién inventó los abrazos?

No sé quién inventó los abrazos, pero son mi invento favorito. Dar y recibir abrazos es una experiencia maravillosa que está llena de miles de emociones, consiste simplemente en rodear con tus brazos a la otra persona; sea por encima del cuello o por debajo de las axilas, y puede desencadenar un torrente de emociones inexplicable. Cuando no sabes qué más decir, un abrazo puede ser la solución ;).


Abrazar a una persona cuando está triste, puede hacerle sentir que comprendes su tristeza y que estás ahí para hacerle compañía, aunque sea en el silencio. Abrazar a una persona cuando está feliz, puede hacerle sentir que compartes su alegría. Abrazar a una persona en momentos críticos de su vida, sea la culminación de algún proyecto exitoso (o no tan exitoso), demuestra que eres solidario con él o ella. Los abrazos, demuestran que esa persona te importa, sea mucho o poco, y que te gustaría sacarle una sonrisa con un pequeño abrazo.

Una vez leí que el ser humano necesita mínimo de 8 abrazos diarios para sentirse completamente feliz. ¿Cuántos abrazos das al día? ¿Llenas tu cupo de abrazos? No sientas pena de abrazar a los demás, no sientas miedo de que te rechacen un abrazo, todos necesitamos uno, aunque algunos no quieran admitirlo. 


Un pequeño gesto con mucho sentimiento 

Dar o recibir un abrazo, es estar dispuesto a dejar a un lado las barreras que colocamos frente al mundo para permitirle a otra persona entrar, por un momento, en nuestro espacio personal. Permitirle entrar a nuestro reino secreto, y compartir, por un breve período de tiempo, la magia de un abrazo. Así que, dime: ¿quieres un abrazo?



04 diciembre, 2013

Mudanzas x__x

Con el paso de los años, vamos creciendo y experimentando nuevas experiencias. Conocemos gente, hacemos amigos, nos enamoramos... y ¡nos mudamos!

Algunos se mudan una sola vez, cuando dejan la casa de sus padres para llevar las riendas de una casa propia. Otros, se mudan antes de llegar a ese punto de sus vidas, sea por estudios, por trabajo o por alguna razón más sentimental. De todas formas, mudarse siempre es difícil, sin importar que te hayas mudado 7 u 8 veces antes, llegar a un lugar (muchas veces) desconocido, es algo que siempre nos pone nerviosos.

Podemos mudarnos de casa, en la misma ciudad o el mismo pueblo. La ventaja es que a pesar de que quizás ya no viviremos en el mismo barrio o la misma urbanización que nuestros amigos, aún podemos mantener el contacto; ir a la misma escuela, visitar los mismos lugares sin hacer mucho esfuerzo o encontrarnos por casualidad.

Sin embargo, cuando nos mudamos a otra ciudad, es una historia diferente. Llegamos a territorio desconocido. ¡Nuestros amigos se han quedado allá, con nuestra casa y muchos recuerdos maravillosos! Entonces, nos sentimos melancólicos, nostálgicos... solos. Si bien, estamos más lejos de ellos, no estamos solos. ¿Por qué? Muy simple:

En primer lugar; si nos mudamos con nuestra familia, están ellos para hacernos compañía. Y aunque estemos más grandecitos, y nuestra mudanza sea por estudios, como ir a la universidad en otra ciudad, debemos tener presente que nunca estaremos solos pues Di-s siempre está con nosotros.

En segundo lugar; conoceremos gente nueva, gente maravillosa que seguramente se volverán nuestros amigos y entonces, nos sentiremos felices de esa nueva experiencia. Si extrañamos mucho a nuestros viejos amigos, siempre podemos comunicarnos vía internet o por el móvil, o bien, ir a visitarlos!

En toda mi vida, me he mudado varias veces. Mi papá y yo vivimos un tiempo con mi abuela, en una ciudad cercana al pueblo donde me crié (en donde estaban tooodos mis amigos), luego por motivos de estudio, nos mudamos a casa de mi abuelo que vive en ese hermoso pueblito. Terminé la secundaria y tuve que irme a la universidad, en una ciudad a 4 horas del pueblo en donde vivo! No podría ver a mi familia, a mis amigos, a mi novio, y al lugar al que iba, no tenía internet :(. Fue una época difícil, pero gracias a Di-s, conocí personas maravillosas en la universidad y ahora tengo un montón de amigos nuevos <3. Después regresé con mi papá, nos mudamos a un apartamento con mi tía (y mi prima), pero por ser muy pequeño, tuvimos que mudarnos a una casita; por suerte, estaba solo a unas calles del apartamento y no me alejé mucho de mis nuevos amigos.

Nuevamente debo mudarme, esta vez, no tengo claro a dónde iré. Pero sin importar cuál sea mi destino, no me sentiré sola porque las personas que quiero están siempre conmigo, pues, aunque nuestros cuerpos estén separados, nuestros corazones permanecerán unidos.

Un abrazo!
Pd: Las mudanzas son experiencias nuevas y aunque en el momento no veamos lo positivo en ellas, hay que recordar que todo ayuda para bien.

29 noviembre, 2013

Palomitas de Maíz


A veces cuando me siento triste, me gusta preparar palomitas de maíz (o como son llamadas en el país en el que vivo, cotufas). La razón no la tengo muy clara, quizás porque me ayudan a pensar en mi vida como si fuese una película y de esa forma es más cómoda ver las cosas de forma objetiva, al menos para mi.

Hace algunos días, una pequeña que conozco estaba algo decaída. No sé muy bien qué tenía porque no quiso decirme, en realidad, no quería hablarle a nadie. Pero le prometí que le llevaría palomitas de maíz al día siguiente, cuando nos encontramos, la vi mucho más contenta. ¡Y más aún cuando le entregué la taza llena de palomitas!

No tengo mucho que escribir, pues en el momento en que me llegó la chispita de inspiración, tuve complicaciones y no pude aprovecharla. Sin embargo, simplemente puedo recomendarles que si algún día se sienten tristes, compartir un bol lleno de palomitas con algún amigo, es una excelente forma de animarse y charlar sobre los problemas. Después de todo, esos amigos con los cuales sentimos la libertad para expresar nuestras preocupaciones son como ángeles que Di-s ha puesto en nuestro camino para que nos acompañen en el largo y difícil recorrido de la vida, siempre ahí para ayudarnos a levantar cuando sentimos que nos hemos quedado sin fuerzas o para darnos una bofetada, en caso de ser necesaria; o a veces, por el simple placer de molestarnos ;). 

Esas personitas que nos acompañan día a día, sin que nos demos cuenta, hacen de nuestra vida una maravilla. Cada una de ellas, es como una palomita de maíz que nos hace compañía en el enorme tazón que representa la vida, y cuando alguien se las come (Oh, no! :O) nos hacen mucha falta porque sentimos el espacio vacío.

Pd: Mis metáforas son extrañas, pero espero que se entienda el punto que intento explicar :3

Un abrazo!